Gobernados por carneros | Contexto semanal 05.24 V.2

Los presentes sucesos son un compilado arbitrario y caótico de los tiempos que se vienen.

Hoy en Geopolítica y Actualidad Nacional escriben Marco Stiuso y Ariel Duarte.

1 | Retirada anglosajona y terrorismo

2 | La depresión de los memes

3 | La apertura

4 | Los ingresos antipopulares

5 | Paramos por Argentina


1 | Retirada anglosajona y terrorismo

El África de las naciones avanza contra sus principales desafíos. El Sahel ya entendió la importancia de la energía en el mundo que se viene, con el anuncio de la construcción de una central nuclear en Burkina Faso tras la firma del memorándum con Rusia.

Luego, avanzó en la consolidación nacional, fundamental en territorios extensos sin presencia estatal y bajo el control de guerrillas y grupos yihadistas financiados desde el exterior, sumado a la presencia de militares yanquis y franceses.  

Níger dió el primer gran paso, al romper el acuerdo que le daba espacio al ejército estadounidense en su territorio. Tras la aceptación de Biden, las tropas comenzaron el regreso a su país. Lo llamativo es que, esta semana, el secretario de Defensa de Estados Unidos, Lloyd Austin, informó públicamente que miembros de la fuerza aérea rusa se encuentran próximos a los militares yanquis que aún están en territorio africano. La presencia rusa se debe a un acuerdo de cooperación en defensa aérea, por el cual el Kremlin envió a militares a instalar sistemas antiaéreos en la capital de Níger. De todos modos, el propio secretario afirmó que no habría peligro por la presencia rusa. Lo que pasa en Ucrania queda en Europa.

Chad había tomado nota de la decisión de su vecino, y se lanzó a la misma patriada. Esta semana, comenzó el abandono de la presencia militar yanqui en su suelo, un mes después de que Biden aceptara el retiro de Níger. Se anunció desde Washington que 75 militares que operaban en Yamena, la capital de Chad, volverán a tierras norteamericanas.

En Mali, se dió un paso importante en la búsqueda de la consolidación nacional y regional a través de la lucha contra los grupos armados. Mientras se avanzaba en la creación de la Confederación de Estados del Sahel, el comando unificado de Níger, Burkina Faso y Mali se cargó a un líder del Estado Islámico en África, llamado Higgo. La operación que buscaba neutralizar al comandante del grupo armado yihadista se realizó este domingo, y terminó con el responsable directo de ataques terroristas de los últimos años en el Sahel.

Según el Observatorio Internacional de Estudios sobre el Terrorismo, en una publicación reciente, se evidencia que este país es uno de los países más afectados por las milicias del yihadismo, en una región donde los ataques guerrilleros se llevaron la vida de 9.572 personas en sus más de 2.300 ataques realizados sólo durante el año pasado.

En el Sahel, se avanza en la pacificación regional, con el objetivo de tomar las riendas de un futuro soberano, aunque el Kremlin siempre está presente por allí. Por el contrario, en la República Democrática del Congo, se dió un caso de fuerte retroceso.

El país de África central tiene, a la hora de hablar de consolidación nacional, su principal desafío en la lucha contra el llamado M23, Movimiento 23 de Marzo, que tiene el control de gran parte del este del país.

Ya en 2012, el grupo armado había tomado el control de Goma, una de las principales ciudades del país, aunque fue neutralizado por el ejército congoleño. Esta semana, el grupo volvió a adueñarse de los accesos a la ciudad, con un contexto que le da una relevancia especial a esta situación.

A menos de 200 kilómetros de la ciudad, se encuentra Monte Kahuzi, hogar de la mina de coltán más grande del mundo. Este mineral, utilizado en la fabricación de equipos electrónicos, fibra óptica y hasta centrales nucleares y satélites, concentra la mayoría de su disponibilidad mundial en el suelo del Congo.

Mientras el M23 bloquea las rutas aledañas, se hace con el control de una fuente fundamental de abastecimiento a la industria tecnológica, abriendo las puertas al contrabando, el financiamiento para su armamento y una seria amenaza a la estabilidad del continente africano. 


2 | La depresión de los memes

El asunto de las redes sociales es hoy estudiado a lo largo y ancho del mundo por sus impactos psicológicos en las nuevas generaciones, así como también sus implicancias para la defensa nacional. 

El psicólogo Jonathan Haidt fue cascoteado por numerosas revistas científicas atadas a la tecnocracia global como Nature, a partir de la publicación de su último libro La Generación Ansiosa, el cual estudia la correlación entre el aumento exponencial en el uso de celulares inteligentes y los cuadros de salud mental en niños y adolescentes relacionados a depresión, ansiedad y suicidios. 

En su libro informa que hoy estamos en el peor momento de la historia universal respecto a la socialización por parte de los niños, quienes cada vez pasan más horas frente a juegos con lógica o interfaces de azar propia de las apuestas, o bien en redes sociales. La combinación de la sobredosis de pantallas, la permisividad de los padres para desentenderse de una crianza activa y el temor sobre la seguridad de las calles de una sociedad hiper urbanizada, derivó en una nueva generación a la cual se le inhibe la capacidad de explorar, imaginar, desear y relacionarse con sus pares.

El psicólogo Haidt propone como solución lo que denomina «el gran recableo», que implica un cambio sustancial en la relación con las pantallas, prohibiendo el ingreso a las escuelas con dispositivos electrónicos o el uso de redes sociales hasta los 16 años. 

La revista Nature, que oficia el escepticismo y la adoración dogmática al cientificismo, si bien relativizó todo aquello que pueda llegar a concluir que algún tipo de tecnología o avance científico pudiese significar un daño al ser humano, reconoció que la relación causal es débil pero que es cierto que ambos fenómenos -el uso de pantallas y la tendencia a la depresión- conviven en nuestro tiempo histórico. 

El problema de la adicción al uso de las redes y su efecto en la salud de los pueblos se suma a otra cuestión global de trascendencia central en nuestros tiempos: el control de la información y el ciberespacio. Ambas cuestiones son, a su vez, utilizadas en la geopolítica de primer nivel.

Esta semana, Washington fue el escenario de un episodio impensado en las últimas décadas, que nos regaló una clara muestra del tránsito hacia el Nuevo Orden Internacional que estamos viviendo. El senado estadounidense aprobó un proyecto de ley que busca prohibir el uso de TikTok en el país. Seguidamente, Biden la promulgó, tal como había anunciado antes.

El proyecto de ley prohíbe que ciertas aplicaciones controladas por otros países se actualicen y mantengan en el país. También, le otorga amplios poderes al presidente para limitar las aplicaciones con vínculos con Rusia, China, Irán y Corea del Norte. En este caso, la legislación le otorga a Byte Dance (propietaria de la plataforma) 9 meses para vender TikTok a un comprador estadounidense, con un período de gracia adicional de tres meses, antes de que cualquier prohibición entre en vigor.

Vale aclarar, de todos modos, que la ley no entra automáticamente en vigor con la firma del presidente. Además, Tik Tok ya ha anunciado que recurrirá a los tribunales yanquis para frenar la ley, respaldandose en la Primera Enmienda de la constitución de EE.UU. La empresa argumenta que la prohibición de su plataforma perjudicaría la libertad de expresión de millones de personas.

En el mes de marzo, un portavoz de TikTok ya había publicado un comunicado después de la votación en la Cámara de representantes, comentando que la firma esperaba que el senado entienda el impacto en la economía de 7 millones de pequeñas empresas que utilizan la plataforma para sus negocios, como así también los 170 millones de usuarios yankees que pasan su tiempo en la app.

El director ejecutivo de Tik Tok, Shou Zi Chew, afirmó que “los hechos y la Constitución” están de su lado. Cuando habla de hechos, se refiere a lo acontecido el año pasado, cuando el estado de Montana intentó prohibir la plataforma y TikTok logró una orden judicial preliminar tras iniciar las acciones legales.

Lo que resulta increíble que sea China el defensor de la libertad y la globalización tecnológica, mientras Estados Unidos se cierra para proteger su interés nacional. Más increíble es el hecho de que esa batalla se dé en la tierra de la libertad.

Aunque los términos y condiciones de TikTok afirman que la plataforma no proporciona datos de usuarios extranjeros al gobierno chino, ya está prohibida en India e Irán. En el Reino Unido, se limitó su uso en los dispositivos de trabajo del personal de gobierno y del parlamento. Lo mismo se decidió en la Comisión Europea.

En el caso de Estados Unidos, la cosa se complejiza cuando entran en juego otros actores, y más aún cuando esos actores son Apple y Google. La instrumentación de la ley apunta directamente contra las tiendas de aplicaciones, ya que, en el caso de violar la legislación, podrían recibir multas en función del número de usuarios de la aplicación prohibida. El proyecto de ley establece multas de US $5.000 por usuario de una aplicación prohibida. La CNN estima que Apple y Google podrían verse obligados a recibir multas de hasta US $850.000 millones cada uno si se aplica sobre TikTok.

Desde el otro bando, Shou Zi Chew advirtió de que el proyecto de ley daría «más poder a un puñado de otras empresas de redes sociales» y pondría en riesgo miles de empleos estadounidenses que dependen del funcionamiento de la app. 

Lo cierto es que hubo movilizaciones en Estados Unidos en contra del proyecto de ley, con carteles que defendían expresamente a la plataforma, lo cual le da otra vuelta de tuerca al problema, en miras a las elecciones del año que viene.

Tomando en cuenta los tiempos de entrada en vigencia y la demora de una anunciada acción legal, todo indica que la situación se resolvería en el próximo gobierno yanqui. Trump, el gran candidato, ya criticó a Biden por este proyecto de ley el año pasado. La crítica no viene por el lado del derecho a la expresión, sino por la denuncia de una jugada para beneficiar a los monopolios occidentales. El mismo Trump explicó que lo que le “disgusta es que sin TikTok harán que crezca Facebook, que para mí es un enemigo del pueblo, al igual que otros medios […] Biden es quien presiona para cerrarlo y lo hace para ayudar a sus amigos de Facebook a volverse más ricos y dominantes».

De todos modos, Trump resulta contradictorio con sus propios hechos, ya que fue él quien en 2020 firmó un decreto limitando el uso de TikTok, resolución que fue frenada por los tribunales federales de Washington. En términos tácticos, es cierto que se juega el guiño a una buena parte del electorado de cara al año próximo.

Los votos, el acceso a la información sensible de la población y la defensa del trabajo toman la escena. Nuestra Patria no sólo debe lidiar con estos desafíos en el uso de dispositivos, sino que también le incumbe debatir el origen de muchas de las redes sociales que utilizamos, cuyos datos son almacenados en el extranjero y los programas utilizados son diseñados desde idiosincrasias ajenas a la de los pueblos hispanoamericanos. 


3 | La apertura

La destrucción del aparato industrial es una de las principales amenazas que hoy atraviesa la economía nacional. 

La principal causa está dada en una de las directrices que se ha propuesto el gobierno anarcocapitalista en su primera generación de reformas: la apertura unilateral de la economía. 

El primer paso en ese sentido es la apertura comercial, mediante la quita o reducción de aranceles al mínimo posible, lo cual deja desprotegida a la fabricación nacional frente a productos extranjeros favorecidos ya sea por subsidios estatales, trabajo informal o energía barata. 

El vocero presidencial se ocupó de dar la mala noticia: se liberaron las importaciones de heladeras y lavarropas, ajustando el arancel al mínimo permitido por el Mercosur del 20%, cuando antes estaban en el 35% para proteger nuestras fábricas. 

El otro gran sector afectado será el de neumáticos, con la reducción de aranceles del 35% al 16%. También quedarán afectados los plásticos, pasando los aranceles del 12,6% al 6%, esto abarca tanto envases como electrodomésticos, juguetes e higiene personal. 

La otra apertura comercial pasa por la reducción de los plazos de pago ordenada por el Banco Central, alineado a la política económica de destrucción del aparato industrial argentino. Los plazos de pago pasarán de cuatro cuotas hasta los 120 días, a una sola a los 30 días, con la suspensión del cobro de IVA e impuesto a las ganancias de tales productos, a los cuales agregaron también los medicamentos que también se fabrican en el país. 

Algunos de los productos que permitieron también su importación indiscriminada fueron las bananas, cacao, insecticidas, higiene personal, pañales, papas, carne de cerdo, café y atún. 

La excusa de los anarcocapitalistas es la de potenciar el consumo que cayó producto de la recesión generada por el propio gobierno. 


4 | Los ingresos antipopulares

Fracasó una vez más la concertación de un acuerdo promovido por el Estado entre el Capital y el Trabajo para el aumento del salario mínimo vital y móvil. 

Según define la Ley de Contrato de Trabajo, dicho salario es «la menor remuneración que debe percibir en efectivo el trabajador sin cargas de familia, en su jornada legal de trabajo», y debe alcanzar para asegurar la «alimentación adecuada, vivienda digna, educación, vestuario, asistencia sanitaria, transporte y esparcimiento, vacaciones y previsión».

Al haber fracasado la reunión propuesta -producto de la falta de interés del gobierno para que la recomposición del salario alcanzara la inflación generada en los últimos 4 meses- finalmente se decidió realizar el aumento del Salario Mínimo por Resolución 9 de la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social. Se fijó en $221.052.-, con un valor mínimo de hora de trabajo en la suma de $1.105,26.-

Allá por la década del 40, Juan Perón sostenía que en un país como el nuestro el valor hora del salario de un trabajador debía valer lo mismo que un kilo de asado, que aquel era un salario justo. 

Basado en ello, Néstor Kirchner sostenía que el sueldo promedio de los trabajadores registrados debía estar en 200 kilos de asados, lo cual equivalía a las 200 horas mensuales que se trabajan como jornada máxima legal, ese parámetro era el que se utilizaba en las negociaciones que oficiaba la Secretaría de Comercio y el Ministerio de Trabajo. Si consideramos hoy aquel ‘valor hora’ de $6000 (kilo de asado), hablamos de un salario promedio mensual de $1.200.000, muy por encima del salario promedio actual de $555.269, que ni siquiera alcanza el valor de la canasta básica de $773.385,10.- 

Recordemos que el salario mínimo vital y móvil sirve para determinar otros ingresos y topes de impuestos como el de ganancias, y la falta de actualización sobre términos reales implica la posibilidad de mayores tributos para quienes, dada la inflación de la economía y la pérdida del poder adquisitivo, ya fueron castigados. 

La política económica volvió a la vieja idea de destruir los derechos laborales como posibilidad de crecimiento del empleo. En la economía doméstica, sería decidir no vestir a los hijos o alimentarlos menos veces al día como forma de tener más hijos. El asunto es la dignidad del ser humano, la cual debe ser respetada como base fundamental de la civilización humana. La justicia social, en este sentido, es la base fundamental de las comunidades para evitar la violencia. 

Sin embargo, el problema no nació este año. Las estadísticas muestran que el estancamiento del salario real comenzó ya en 2014 y se profundizó de modo obsceno a partir de 2017. El presidente de la institución liberal IARAF, Nadin Argañaraz, sostuvo que el poder adquisitivo del salario del sector privado formal fue 29% más bajo del promedio en 2017, que en el sector público fue del 38% y que los salarios informales fue del 64%. 

Por otro lado, si se compara a febrero del año pasado, la caída de los salarios informales asciende al 41,1%. 

En un informe del Centro de Investigaciones y Formación de la República Argentina (Cifra) se explicó sobre el impacto de la caída del poder adquisitivo sobre los sectores más desprotegidos, los cuales destinan la mayor cantidad del salario a los alimentos, que fueron los que más aumentos sufrieron, por lo que la caída desde noviembre de 2019 fue del 51,7% y 63% desde noviembre de 2015. 

A su vez, la consultora Adecco informó que a partir de una encuesta se observó que en la actualidad el 66% del sueldo se destina en compras de supermercado, el 25% al alquiler y un 5% en medicamentos o salud. 

Mientras los trabajadores bajo convenio colectivo y los informales son los que más sufren, la consultora WTW mostró cómo también se vieron afectados los salarios del personal jerárquico fuera de convenio, a los cuales comenzaron a reemplazar el aumento salarial por beneficios sociales relacionados a la salud, gimnasio, comida, entre otros. 

La destrucción del poder adquisitivo del salario causa una caída abrupta del consumo, que luego se traduce en menores ingresos tanto para el fisco nacional, que debe afrontar mayores ajustes, y también para las empresas, a las cuales se las condiciona en la posibilidad de otorgar mayores sueldos. 

Las consecuencias se vieron en los últimos informes de la recaudación, en tanto el aumento del IVA en el último año fue del 256,2%, la de Ganancias fue de 150,1% y de la seguridad social del 217,3%, frente a la inflación interanual del 288%. Por otro lado, en el universo de las empresas, la Inversión Bruta Interna Mensual cayó 22,3% en marzo y en el primer trimestre la caída fue del 16,6%, según la consultora Orlando Ferreres. El desplome mayor fue en el sector de la construcción, cuya caída fue del 36,1% frente al mismo mes del año pasado. 

En definitiva, los únicos que ganan con la actual política económica son quienes no deben afrontar el pago de salarios ni producir, es decir, quienes viven de la especulación y la renta por exportaciones primarias.  


5 | Paramos por Argentina

La supercrisis heredada del último gobierno, la hiperinflación y la depresión económica promovida por el actual, derivaron en un hartazgo social por parte de las organizaciones libres del pueblo, cansadas de esperar a una clase política carente de soluciones y especialista en roscas electorales. 

Quien tomó la delantera fue la Confederación General del Trabajo, que a partir del 27 de diciembre de 2023 inició un plan de lucha para frenar las políticas económicas que no sólo destruyen el trabajo y la industria, sino que amenazan con vender hasta el último grano de tierra que corona nuestra hermosa Patria. 

La cosa siguió el 24 de enero de 2024, cuando las Madres fueron protagonistas del escenario junto a la cúpula de la CGT, frente a un millón de personas movilizadas en todo el país. 

El 24 de marzo volvieron a ser los principales cauces de la movilización popular, con un plenario previo donde las Madres y las Abuelas de Plaza de Mayo decidieron encolumnar la organización de la marcha junto a la CGT. 

El 23 de abril asistimos a una de las marchas más grandes de la Historia Nacional en una gloriosa alianza entre el movimiento estudiantil y la clase trabajadora. Posiblemente padres de aquellos estudiantes universitarios que se pronunciaron por la continuidad de un derecho inalienable del pueblo argentino: la universidad pública, gratuita y de calidad para todos los hijos e hijas de los trabajadores. 

El paisaje se terminó de pincelar el pasado primero de mayo, en la evocación de la Fiesta del Trabajo de aquella gloriosa década del ‘40, en la cual los protagonistas eran los sectores gremiales de cada labor, que mostraban en su desfile las bellas particularidades del oficio, rama de actividad o profesión que representaban, esta vez bajo las firmes consignas de que “La Patria no se vende” y “Los derechos se defienden”. 

Lo más hermoso que tenemos en este país es nuestro pueblo. Su columna vertebral, el movimiento obrero, fiel custodio de los intereses permanentes de la Nación, que nos ofrece un cauce constructivo a las desilusiones que han golpeado desde hace una década a los trabajadores argentinos.

Este 9 de mayo presenciaremos una cabal muestra de la fuerza y el coraje de millones de trabajadores, que desde sus hogares se preparan para un camino que recién empieza: la unidad nacional para industrializar Argentina y construir un país de pleno empleo y vivienda para todos. 

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